martes, septiembre 30, 2008

en busca de mis sueños VI


Es difícil partir hacia el pasado. Puedes armarte de valor, con una vieja mochila y una daga clavada en el alma y deambular sobre tus recuerdos. Siguiendo el camino de baldosas amarillas que te lleva a Oz, donde avita un mago que todo lo cura.
Pero ni siquiera el más audaz de los magos es capaz de cerrar la sangrante herida que se produce en el corazón: La melancolía.
Allá es donde purgan los sueños rotos, aquellos ya vividos y estropeados. En la melancolía vuelan imágenes de besos con lágrima, de abrazos protectores y de manos jugando con un cabello mientras piensan que esto no puede ser.
Yo estoy herido de muerte en mi corazón y poco a poco la melancolía hará su trabajo. Me inmole para salvar mis sueños y mi camino de baldosas amarillas es una ruta de plata que conduce hasta El Falla.
Preferí no ahorcar mi sueño con mi vida, aunque la condena fuera no volver a sonreír. Hice el acto más heroico e idiota (como todo acto heroico) que puede hacer un enamorado: salvar a un ángel de caer en el infierno.
Al fin conozco el lugar de donde vienen los sueños y eso me prohíbe volver a soñar.
JHON FALTOVICH

2 comentarios:

juan_milwaukee dijo...

Bonico como todo lo que aparece por aquí.

¿Tienes ya destino?, ¿el que tu y yo disrutamos juntos?. Creeme que si es ese te envidio y te animo a que lo vuelvas a disfrutar.

Un abrazote y mucho ánimo!!!

Anónimo dijo...

joder...cada vez q te leo me vuelves a sorprender...sabes hacer muchas cosas bonitas, asiq cree en tí y en tu capacidad para emocionar, conmigo al menos lo consigues.
Creo q sin sueños no hay ilusión y sin ilusión no se puede vivir...asiq aunq sea cortito, busca un nuevo sueño para perseguir..

Cuidate hijito.
:)

Itziar