Acrílico y escayola tintada sobre lienzo con imprimación acrílica. 30cmx30cm. Presentado al concurso minicuadros del BAR ECLIPSE
Tenia la belleza inocente de una niña comiendo caramelos...
Nunca olvidare la primera vez que la vi. Sus rizos la caían sobre los hombros mientras bailaban al son de su sonrisa.
Su mirada llenaba la sala y la dulce voz que fabricaba entre sus labios ( ¡y que labios!) me atraía tanto como me asustaba. Siempre he sentido una atracción irresistible hacia lo sobresaliente, que me lleva a la auto protección. ¿Como fiarte de un ser extraordinario? La inteligencia felina vivía en sus ojos, y los gatos, son mimosos pero traicioneros.
Hoy sé que ese día me enamore de ella. Que envidiaba puerilmente a su virginal blusa, la cual jugaba a tinieblas con su pecho. Odiaba al descortés charco que la hizo resbalar ante mis zapatos, repudiaba a todos los ángeles que no habían bajado a socorrerla y a mis torpes manos por no ayudarla.
Aprendí a amarla a la vez que a respetarla. Ahogue mis frustraciones en sus brazos, dancé al rey sol con sus caricias... Y descubrí en su humor, como en una pesadilla, que nunca sería mía.
JHON FALTOVICH
3 comentarios:
villa!! haber cuando me sacas de fiesta por salamanca, es para saber q hay q hacer para q me pongan un busto al lado del tuyo en la plaza mayor. un abazo! kiko
Me he quedado sin palabras...precioso lo que has escrito... Has escrito relatos o historias más largas? si ya con algo cortito "engancha"... es genial. un besito
Para lo de la plaza mayor, creo q lo unico que tienes q hacer es ser jefe del estado español, pero te lo mirare kiko, te lo mirare...jejeje Muchas gracias rock star!!! Y a ti Alba tb muchas gracias, ya te dejare algun relato mas largo para q lo leas, pero creeme, pierde el encanto. Un abrazo a los dos
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