Entras en una habitación plagada de gente, cientos de cabezas y hombros forman un bosque de "nadies". Y entre esa masa inmensa de grises, surge un aura verde al cual no puedes dejar de mirar.
Recuerdo la idea de Jhon Berguer (..."Cuando vemos algo o a alguien bello, la primera idea que nos surge es que es un placer mirar a esa persona o ese objeto, y sin embargo no es así: el placer reside en ser mirado por esa persona. Si lo pensamos bien, cuando decimos: "ah, que bello", en esa expresión esta la esperanza o el deseo de ser mirado por ese objeto. Por eso la belleza compulsiva es tan desagradable...").
Pero una vez mas pierdo... No soy mirado.
Dedicado a unos ojos verdes.
4 comentarios:
no son los míos...pero si lo hubieran sido amigo... YO TE MIRARÍA!
que bien nuevas entradas... asi me gusta actualizando el blog
NO FALTES A LA ENTREGA DE PREMIOS TÍO. ESTE SÁBADO A LAS 20H EN EL ECLIPSE
Buena perspectiva! habituó a mirar de una manera similar. Lo primordial es la tasación en aspectos pequeños o grandes de la realidad.
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